diccionario de economía
 


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Nuestra cartera: marzo 2016
Nos concentramos en sacarle partido al hecho de que los bonos venezolanos pagan altos rendimientos
Por petición de algunos lectores de esta columna, que se preocupan por los rendimientos de sus portafolios de renta fija en un mundo de bajas tasas de interés denominadas en dólares, decidimos  construir en febrero de 2014, y a título estrictamente ilustrativo, un portafolio teniendo en mente un inversionista en su fase de retiro y que dispone de 250 mil dólares para financiar parte de su cotidianidad.

Recordemos que para construir un portafolio de renta fija se juega con cinco variables, a saber: calidad crediticia, duración, moneda, movimientos a lo largo de la curva de rendimientos y apalancamiento financiero. No quisimos exponer a “nuestro inversionista” a estrategias que le obligasen a volverse un experto en macroeconomía internacional, por ello evitamos incurrir en riesgos de cambio comprando bonos en monedas distintas al dólar como hacen los sofisticados administradores de fondos de mutuales; descartamos el apalancamiento financiero, porque sólo se consiguen bajos financiamientos en dólares cuando se mueven cantidades muy superiores a las que puede disponer un inversionista medio; tampoco quisimos complicarle la vida obligándole a apostar a cambios en la estructura de tasas de interés que es lo que se hace cuando hablamos de movimientos a lo largo de la curva de rendimientos.

Durante los dos primeros años de vida de este portafolio nos concentramos en sacarle partido al hecho de que los bonos venezolanos denominados en dólares, que son conocidos por los inversionistas locales, pagan altos rendimientos cónsonos con su riesgo. Compramos bonos venezolanos de baja duración que fuimos sustituyendo por otros similares en la medida que se fueron venciendo.

El pasado febrero se venció nuestro último papel venezolano: el Global Venezuela 2016. Nuestro inversionista hipotético había invertido en él, el valor facial recuperado al vencerse el Pdvsa 2015. En escasos cuatro meses obtuvo 7000 dólares de ingresos (ganancia de capital y cobro de intereses), que fueron retirados porque así lo hemos definido, ya que es un portafolio que debe producir ingresos corrientes.

De nuevo tuvimos la posibilidad de invertir 62.000 dólares de valor facial recuperado al vencimiento del bono Global 16. Aunque nuestra política es mantener 25% del portafolio en instrumentos de grado especulativo, para compensar vía riesgo de crédito las bajas tasas de interés en dólares, decidimos no seguir comprando títulos venezolanos en moneda dura, puestos que  pertenecen en la actualidad a la categoría “Incumplimiento de Pago” utilizada por las calificadoras de riesgo crediticio más conocidas. Consideramos que tal nivel de riesgo no es tolerable por nuestro cliente hipotético.  

Reinvertimos entonces la porción del portafolio de grado especulativo (25% del total) en un bono de la línea aérea Avianca con vencimiento en el año 2020. Nuestra nueva cartera de inversión se muestra en la tabla  que acompaña este artículo.

La cartera que mantuvimos en el lapso 02/2014-02/2016 generó en cupones US$ 21.350,38 dólares, o una renta mensual de 889,6 dólares. En dicho periodo hubo una ganancia de capital de 14.486,31 dólares producto de la inversión en bonos venezolanos. El retorno promedio de la cartera ha sido 7,08% anual (ganancia de capital más cupones cobrados) en los dos últimos años.

Nuestra nueva cartera, libre de la exposición a la deuda venezolana, tendrá un horizonte de corto plazo bastante complejo. No se espera que la parte larga de la curva de rendimientos de EE. UU. (20 años y más), suba en lo que queda de 2016, pero si mucho volatilidad en el segmento medio de la misma (3-7 años) en el cual se concentran buena parte de los títulos poseídos. Mientras la economía mundial no de señales de clara recuperación, y en un año con elecciones presidenciales en EEUU, suponemos que la FED mantendrá una posición prudente y diferirá al menos  hasta fin de este año el alza de la tasa de fondos federales.

Apreciados lectores, volverán a saber de la cartera Arca a principios de julio de 2016, y de nosotros cada lunes en EMEN como siempre.

Arca Análisis Económico
@arcaanalisis