diccionario de economía
 


Compartir en Facebook


|
El Síndrome de Estocolmo en las finanzas personales
Hoy comentaremos lo que hemos decidido definir como el Síndrome de Estocolmo en finanzas personales. Como actores económicos, podemos llegar a solidarizarnos con personas, entidades, instituciones y empresas que nos atropellan, de ahí que nuestro deber es aprender a detectar las vivezas, manipulaciones o el uso de asimetrías a favor de poderosos y en contra de nuestra propia capacidad de supervivencia financiera.
Es así que nuestro deber en el camino a la prosperidad es aprender a defendernos de quienes secuestran nuestra libertad financiera ya sea mediante el uso del poder o de la manipulación y el engaño.

En qué consiste este síndrome

El 23 de agosto de 1973 se produjo un robo del banco Kreditbanken en Norrmalms (Estocolmo), Suecia. El atraco dio lugar a un secuestro que se extendió por seis días, hasta el 28 de agosto. 

Las víctimas, tres del género femenino y una del masculino, defendieron a los agresores, incluso luego de finalizada la situación. Adicionalmente, se mostraron reacias a colaborar con los procedimientos legales.

Una versión muy difundida señala que una de las damas secuestradas se terminó comprometiendo con uno de los criminales.

El término Síndrome de Estocolmo fue definido por el psicólogo Nils Bejerot, quien colaboraba con las autoridades durante el secuestro. Luego muchos profesionales de la salud tomaron como válido el concepto.

Pero la pregunta es si se puede producir el Síndrome de Estocolmo en las finanzas personales. Nuestra respuesta es absoluta y contundentemente afirmativa. Muchas veces las personas víctimas de abusos de carácter financiero terminan solidarizándose con quienes les expolian y para eso queremos resaltar unos cuantos escenarios de posibles arbitrariedades, de las cuales usted querido lector podría ser víctima, así como los mecanismos que están a su disposición para defenderse.

Tipos de "secuestro", iniquidad circunstancial o continuada

1- Relaciones de explotación laboral. Este es un esquema bastante tradicional en donde muchas veces los explotados terminan por solidarizarse en forma incondicional con quienes los explotan. Los empleados aduladores e incondicionales son en oportunidades personajes que padecen el mal de Estocolmo. Sin duda, no todas las relaciones laborales son de explotación, pero con frecuencia ocurren situaciones en las cuales la posibilidad de crecimiento y mejora en las condiciones de la parte más débil es inexistente. Lo irónico es que algunos de esos empleados terminan por simpatizar con quien a cambio de una miseria obtiene millonarios beneficios.

Nuestra recomendación es que si trabaja para alguien, tenga conciencia de que usted se debe a sí mismo, y sobre todas las cosas, mida las proporciones y los beneficios para cada una de las partes. Si hay demasiada asimetría, entonces por qué no pensar en independizarse y dedicarse a competir con quien lo explota.

2- Usura. Precios abusivos y condiciones leoninas de contratos son bastante comunes en las relaciones comerciales y muchas veces carecemos de alternativas eficientes para darles respuesta. Es decir, no tenemos a quién más comprarle o los demás son iguales o peores. Aun así muchas personas callan y hasta se solidarizan con quienes comercializan bienes o prestan servicios en condiciones injustas al considerarlos como su única alternativa. Nuestra sugerencia es organización, ya sea para definir formas distintas de distribución o prestación de servicios como para boicotear el abuso.

En sociedades desarrolladas, los mecanismos de paralización de consumo ante precios abusivos, han terminado por frenar los insaciables apetitos de rentabilidad de algunos poderosos.

3- Secuestro de instituciones y asociaciones. Son muy comunes las ocasiones en las que pequeños grupos se apoderan de juntas de condominio, directivas de clubes o asociaciones, sindicatos, entre otros. Y dentro de estas organizaciones nunca faltan los tontos útiles o personas que por su afán de pertenencia terminan por apoyar en forma incondicional a pequeñas cúpulas de individuos que abusan de su poder en pos de algún beneficio personal y en detrimento de toda una población que se identifica con la organización.

La respuesta es mantener una actitud crítica y exigir constantemente transparencia en todas las gestiones y cuestionar hasta a quienes consideramos nuestros amigos, todo ello ayudará a que los beneficios obtenidos de pertenecer a este tipo de colectivos no se minimicen.

4- Esquemas piramidales de distribución o comercialización. Existen mecanismos que crean en las personas la expectativa de una riqueza fácil e inmediata, y terminan por ser aparatos en donde se convence a un grupo de incautos a repetir una serie de credos de prosperidad y de supuesta libertad financiera, llevando productos o servicios a importantes grupos de la población para el beneficio de unos cuantos vivos en el tope de las pirámides de comercialización.

La vasta mayoría de los integrantes de estos mecanismos, quienes participan y hasta cantan en actividades masivas de motivación, son en realidad víctimas del síndrome al canalizar voluntariamente su esfuerzo en pro del beneficio de pocos, lo hacen en forma intencional y, más aun, defendiendo en forma incondicional a sus victimarios. Antes de entrar a este tipo de organizaciones, debe informarse tanto de la leyenda dorada como de la leyenda negra y, claro está, juzgar y decidir por usted mismo.

Para finalizar, queremos resaltar que es posible que no todos estén de acuerdo con nuestras opiniones, seguro que muchos no se sienten víctimas del secuestro o abuso, aun siéndolo.
Pero si se tomaron la molestia de leer la columna de hoy, al menos les quedará la duda y quizás no sigan dejando que abusen de ustedes tan fácilmente. Al final, mi querido lector, usted se debe a sí mismo, nunca permita que otros tomen provecho a su costa.

Otros artículos

¿Cómo invertir su dinero en la educación de los hijos?

¿Cómo será el 2013?

¿Cuándo adquirir un bien a crédito?

¿Cuánto dinero (del de hoy) se gana Ud. con el negocio?

¿Qué hacer ante una devaluación?

¿Se acabó la regaladera o ahí les viene el paquetazo?

¿Somos tan diferentes?

¿Somos tan diferentes? /II

¿Somos tan diferentes? /III

¿Somos tan diferentes?/IV

¿Somos tan diferentes? /V

¿Y ahora qué hago?

Analice si su idea es posible

Análisis financiero de nuevos negocios /I

Arrópese hasta donde le llegue la cobija

Buscando el valor en los negocios

Chistes soviéticos

Claves para comprender el efecto financiero de la LOT

Cochino dinero

¿Cómo le afectan las reservas internacionales?

Cómo navegar en la tormenta perfecta

¿Cómo saber si su idea es realmente una oportunidad?

Devaluar es robar

Divisas fuertes y monedas débiles

Educación financiera para sus hijos

El 2012 y usted

El boicot, un derecho del consumidor

El gigantesco costo de la inseguridad

El ineludible fantasma de los impuestos

El laberinto de la asimetría en la información

El ocaso del padre rico

El Síndrome de Estocolmo en las finanzas personales

El socialismo le empobrece /I

El socialismo le empobrece /II

En busca de oportunidades

Encuentre alternativas para un futuro exitoso

Entendiendo el fenómeno de la escasez

Equilibrio entre vacaciones, entretenimiento y diversión

Finanzas personales y valores

Genere valor optimizando su negocio /I

Genere valor optimizando su negocio /II

Genere valor optimizando su negocio /III

Gobiernos ruinosos

Impida que sus hijos sean docentes o investigadores

Incumplimiento de pagos de fondos en divisas

La deuda como herramienta financiera

La educación ¿inversión o gasto?

La emisión monetaria y su bolsillo

La Nueva Política Económica del gobierno comunista

Las finanzas del emprendedor

Lo que no debe dejar de hacer antes de empezar un negocio

Los bienes durables como protección del patrimonio

Los peligrosos dogmas de la autoayuda

Los peores servicios del mundo

Los propósitos para el año nuevo

Maniobrando en emergencia

Más allá del emprendimiento

Menos Misses y más Mises

Mercadeo, conocimientos y finanzas, llave hacia buenos negocios

Ni con ellas, ni sin ellas

Ni limosnas, ni propinas, ni buhoneros

No dejes que los "vivos" se apoderen de la sociedad

No me defiendas, compadre

Ocho consejos prácticos para identificar a un charlatán

Ocho sugerencias para bajar sus gastos recurrentes

¿Pensar como individuo o colectivo?

¿Por qué no se imparte educación financiera?

Preguntas y actitudes que pueden conducir al éxito

Prepárese para el costoso regreso a clases

Propósitos y limitaciones del año nuevo

Propósitos y limitaciones del año nuevo / I

Propuesta con humor a nuestros representantes

Religión y finanzas personales

Seis recomendaciones para fijarse metas

Siete consejos prácticos para organizar sus finanzas

Sobreviviendo entre las distorsiones

Sobrevivir a ajustes económicos y políticos

Sus finanzas después del 7-O

Una encuesta para mis amigos