diccionario de economía
 


Compartir en Facebook


|
Las instituciones: razón de la prosperidad y de la pobreza
Sociedades de progreso son capaces construir instituciones amigables al emprendimiento
En línea con las ideas de Douglas North y otros premios Nobel promotores del Neo institucionalismo, Daron Acemoglu, reconocido académico del MIT y James A. Robinson, politólogo y economista de la Escuela de Gobierno de Harvard, publicaron a finales de 2012, una voluminosa obra titulada “Why Nations Fail” catalogada por el New York Times como bestseller, en la cual los autores realizan un profundo análisis histórico de los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza, mediante el estudio del comportamiento de las variables económicas, la política y la escogencia de estrategias de desarrollo, su interrelación y el efecto de las instituciones en esa evolución, todo lo cual según ellos es fundamental para poder entender el éxito o el fracaso de los países. Para estos autores, cuando en los países se promueven instituciones inclusivas, es decir, que incentivan el progreso haciendo participar a los ciudadanos en las decisiones, en una sociedad abierta, pluralista y proactiva, con división y descentralización de poderes, respeto a la ley, a la propiedad privada y al Estado de derecho, se configuran las condiciones adecuadas que conducen al desarrollo. Por el contrario cuando operan en la sociedad instituciones extractivas o excluyentes que centralizan el poder y las decisiones y mantienen sistemas corruptos que extraen los recursos de la población y explotan y expolian las riquezas del país con sentido rentista, se generan profundas desigualdades, desconfianza y pobreza. 

 De la obra de Acemoglu y Robinson se deriva la estrecha relación entre las economías inclusivas, las instituciones políticas y la prosperidad. Las sociedades de progreso perdurable son las capaces de construir instituciones amigables al emprendimiento y a la iniciativa privada, operando bajo reglas sociales incluyentes, mientras que los países que fracasan son los que sufren de instituciones excluyentes o extractivas generalmente vinculadas a regímenes autoritarios, centralistas y corruptos. Por ello, se concluye igualmente que no es el clima, la geografía o la cultura, sino las instituciones lo que determina el éxito o el fracaso de los países. Es así como de la amplia relación de países estudiados por los autores en sus casi tres lustros de trabajo, podemos destacar, como uno de los ejemplos más relevantes el dramático contraste entre las dos Coreas resultantes de la partición de la República de Corea por el paralelo 38, como consecuencia de la guerra y que por ende tenían una misma cultura y la misma realidad climática y geográfica. Sin embargo, Corea del Sur logro promover una sociedad emprendedora en innovadora con políticas que desarrollaron instituciones promotoras de la participación ciudadana en la búsqueda libre de oportunidades para su progreso. Por eso este país ha alcanzado, en menos de siete décadas, el asombroso avance que lo coloca entre las naciones de mayor desarrollo humano y mayor ingreso p/c a nivel mundial. Mientras que Corea del Norte, regida desde sus inicios por una satrapía militar comunista, represiva y violatoria de los derechos humanos y con un sistema económico estatista y excluyente, aparece como uno de los países más atrasados y empobrecidos del planeta. 

Históricamente en América se presenta el notable contraste entre la colonización británica que se desarrolló en la región norte del continente dando origen a instituciones incluyentes que han sido el soporte del avanzado nivel de desarrollo de Estados Unidos y Canadá. Mientras que la conquista y colonización española y portuguesa que, con visión extractiva y rentista, operó en Centro y Suramérica genero sociedades muy desiguales y extractivas que han sido rémoras para el desarrollo de la América Latina.

La evolución institucional de Argentina y Venezuela se puede señalar como casos que, por afinidad, ilustran como el predominio de instituciones excluyentes y extractivas ha impedido que estos dos países latinoamericanos, a pesar de su potencial de riquezas naturales, no hayan podido alcanzar niveles adecuados de desarrollo. Argentina se beneficio antes de 1914 de cerca de 50 años de una época dorada de crecimiento económico sustentado en una economía extractiva agroexportadora que no pudo mantenerse cuando cayeron los precios mundiales de sus productos agropecuarios de exportación, ya que no hubo mayor preocupación por la diversificación ni inversiones adecuadas para la innovación y el desarrollo tecnológico. Luego se acentuaron los tiempos del militarismo y el populismo peronista, con las secuelas que aún mantienen a ese país sureño con graves problemas políticos económicos y sociales, En el caso venezolano, ejemplo típico de una economía rentista, el país ha experimentado las nefastas consecuencias de las fluctuaciones de los precios petroleros y de la excesiva dependencia de ese recurso minero y sufrido un proceso de deterioro que se ha acentuado en las últimas décadas con un marcado empobrecimiento institucional y problemas políticos, sociales y económicos que amenazan la gobernabilidad.

Si la solución de los fracasos políticos y económicos de las naciones consiste en transformar las instituciones extractivas en instituciones inclusivas, en el caso venezolano, para superar la crisis y orientar el país hacia la prosperidad compartida se impone desechar las gríngolas ideológicas de fanatismos políticos e impulsar un profundo cambio estructural, que debe partir por romper con el modelo rentista y clientelar y fomentar instituciones inclusivas que promuevan el progreso, dando prioridad al rescate del Estado de derecho, a la transparencia en la gestión publica, al respeto de la propiedad privada, al fomento del emprendimiento y la innovación y a la promoción de la cultura ciudadana como capital social garante de una genuina democracia.

Otros artículos

100 años de la Venezuela petrolera /I

100 años de la Venezuela petrolera /III

2012, año de cambios

23 años de la Alemania unida y el triunfo de la Merkel

25 años de libertad: caída del Muro de Berlín

80 años del mensaje: el proyecto necesario

A 22 años del colapso de la dictadura socialista alemana

Acuerdo para la gobernabilidad y el desarrollo incluyente

América Latina y el incumplimiento de las metas del milenio

Amuay, meritocracia y miserias del populismo

Benedicto XVI: una lección universal de humildad y compromiso

Brasil: el milagro del vecino

Brasilia: cinco décadas de la obra maestra de Niemeyer

Cambio climático 2014: impacto en Estados Unidos

Cambio climático 2014: razones para alarmarse

Casos emblemáticos del populismo latinoamericano /I

Casos emblemáticos del populismo latinoamericanos

China: ¿Imperialismo del siglo XXI?

China: primavera árabe con paciencia asiática

China: socialismo asiático o dragón capitalista

China: un dragón sediento de energía

China: voces de una generación silenciosa /I

Colapso del rentismo: la respuesta necesaria

Comunas, democracia participativa y capital social: un debate necesario /II

Comunas, democracia y capital social: debate necesario/I

Conflictos políticos y diálogos de paz: lecciones históricas

Corea: las dos caras y el valor de la democracia

Correa y el socialismo dolarizado

Corrupción y crisis ética global: la visión de Francisco

Corrupción y reglas de juego institucionales

Crisis cambiaria y dolarización: el caso de Ecuador

Crisis financiera, ESM y nuevo milagro económico alemán

Crisis financiera mundial y síndrome del avestruz

Crisis universitaria y crisis de entendimiento

Cultura de paz y democracia

Davos: ¿crisis del capitalismo o crisis ética?

Davos, Francisco y la desigualdad

De Curitiba a San Cristóbal: el proyecto ciudad Polonia

De líderes y caudillos

Democracia y gobernanza en América Latina

Desarrollo a escala humana

Dos acuerdos para volver a unirnos /I

Dos acuerdos para volver a unirnos / II

Educación de excelencia y desarrollo sustentable

El 2013: ¿quo vadis Venezuela? Los peligros del rentismo

El Celac y los indignados

El dilema chino

El fantasma de pertamina

El humanismo cristiano y el capitalismo sin frenos

En China ser rico no es malo

Esem: ¿opción latinoamericana?

Fernández Morán: el Nobel que pudo ser

Fe y Alegría: 60 años de solidaridad

Francisco, la paz y sus circunstancias

Francisco y su compromiso con los pobres

Gandhi, apóstol de la resistencia pacífica y de la paz

Gobiernos locales y participación ciudadana: el capital social

Haiyan: la advertencia de la tierra

Japón: educación para la sociedad del conocimiento

JGH: 150 años del nacimiento de un científico santo

José Gregorio: La causa de Venezuela

La agonía de nuestras universidades

La caridad en la verdad y la razón de los indignados

La crisis nacional y los acuerdos necesarios

La crisis y la cuarta revolución industrial

La diáspora inducida

La economía solidaria, respuesta a los indignados

La ética otra vez: el caso Volkswagen

La historia como testigo: el fascismo / I

La historia como testigo: el velasquismo peruano /II

La internalización de la universidad

La justicia social y el desarrollo

La respuesta de Guatemala

Las instituciones: razón de la prosperidad y de la pobreza

Las manipulaciones del fascismo

La trampa del rentismo petrolero y sus secuelas

La universidad de avanzada y el reto de la postmodernidad

La universidad posmoderna y el rezago regional /II

La universidad postmoderna y el rezago latinoamericano /I

Los indignados de Harvard

Mayo francés: estudiantes contra el autoritarismo

México: "El Quinazo" a "La Maestra" y la reforma

México y el petróleo: rompiendo mitos

Nueva geopolítica energética: impacto en Venezuela

Paz y el ogro filantrópico

Peronismo, guerra sucia y miserias del militarismo

Petróleo: la siembra impostergable

Petróleo: la trampa del rentismo (primera parte)

Petróleo: la trampa del rentismo /II

Petróleo y desarrollo: lecciones de Noruega

Podemos y la crisis política española

Pol Pot: 90 años del nacimiento de un monstruo

Robert Klitgaard y la corrupción: “freír el pez gordo”

Se agotó el rentismo.... ¿Ahora qué?

Sin acuerdos no hay democracia ni progreso

Singapur: enseñar a pescar y no regalar el pescado

Sí podemos…

Sucre, un militar honesto y civilista

Thurow: Humanizar la economía global

Universidades de excelencia y el rezago latinoamericano

Universidades frente a la crisis

Universidades pobres y subdesarrollo

USA: hacia la independencia energética

Uslar y la siembra del petróleo

Venezuela 2016: diálogo o caos

Venezuela y el ejemplo saudita

Vietnam: del fracaso comunista a la economía de mercado

Yissum: La innovación y la transferencia tecnológica