diccionario de economía
 


Compartir en Facebook


|
Helmut Kohl y el triunfo de la libertad y la democracia
Su vertiginosa carrera política lo coloca a los 37 años como jefe electo del gobierno de Renania-Palatino, y en 1970 fue electo para el Parlamento Federal (Bundestag) y presidente de la CDU como líder de la oposición al gobierno socialdemócrata
Las dos últimas décadas del siglo pasado fueron escenario de históricos acontecimientos que tuvieron importante repercusión a nivel mundial, tanto en el ámbito económico como en la realidad política, expresada en el fortalecimiento de la libertad y la democracia. En ese contexto que el aporte de Helmut Kohl representa un logro protagónico en esos eventos por lo que se le ha considerado como el más destacado líder europeo de la segunda mitad del siglo XX. 


Helmut Kohl falleció el pasado 16 de junio a los 87 años y fue enterrado el 1 de este mes, luego de una serie de significativos homenajes póstumos, incluyendo el que se le hizo en el hemiciclo del Parlamento Europeo, con la asistencia de más de veinte jefes de Estado y de gobierno y de importantes ex gobernantes de varios países y en el que se le calificó como "como uno de los más grandes líderes de la Alemania de postguerra y el padre de la reunificación de Alemania". Su carrera política la inicia cuando a los 17 años y como católica practicante, se incorpora como militante de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), movimiento político que surge al final de la Segunda Guerra Mundial. Su ingreso a ese partido que ha tenido un papel protagónico en la exitosa evolución de la Alemania de la postguerra, lo destaca como uno de los miembros más jóvenes de esa organización y fiel seguidor de su fundador Konrad Adenauer. Su vertiginosa carrera política lo coloca a los 37 años como jefe electo del gobierno de Renania-Palatino, y en 1970 fue electo para el Parlamento Federal (Bundestag) y presidente de la CDU como líder de la oposición al gobierno socialdemócrata. En 1982 resulta electo Canciller con el triunfo de su partido en alianza con los liberales y hasta 1998 se desempeña como Canciller, primero a la frente del gobierno de la Republica Federal de Alemania (RFA) y luego de la reunificación como Canciller de la Alemania unida.


El aporte de Kohl durante los 16 años que estuvo al frente del gobierno alemán destaca por sus logros en la reunificación del país, su contribución a la consolidación del sistema de economía social de mercado en el que se ha sustentado la exitosa economía de esa potencia europea, y su importante contribución al fortalecimiento de la Unión Europea y del sistema democrático, frente al colapso del totalitarismo comunista. Durante sus esfuerzos para la reunificación de Alemania Kohl demostró extraordinarias facultades como estadista y político en la promoción del apoyo de las potencias occidentales-Estados Unidos, Inglaterra y Francia- que, a raíz de la derrota de su país en la Segunda Guerra Mundial, mantenían una tutoría sobre la Alemania Occidental e inicialmente tenían reservas sobre las consecuencias de una Alemania unida. Igualmente y, luego de complejas negociaciones con Gorbachov que incluyeron notables empréstitos a la débil economía soviética de entonces, obtuvo la anuencia del régimen comunista y la decisión de Moscú de retirar de la Alemania del Este (RDA) los 300 mil soldados que controlaban ese país que, bajo el peso del yugo comunista, igualmente se mantenía sumido en una crisis económica. Fue así como, en ese entorno, se produce entre el 9 y el 10 de noviembre de 1989 la caída del Muro de Berlín, lo que acelera el proceso de reunificación de las dos Alemanias el cual se concretó el 30 de octubre de 1990 como su mayor logro político. La unificación de Alemania aceleró el colapso de los socialismos reales con la desintegración de la Unión Soviética en 1992 y el surgimiento de regímenes de libertad y democracia en países que habían estado bajo las férreas garras del totalitarismo soviético. A este proceso libertario y democratizador se habían anticipado Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Rumanía y Ucrania. Después vendrían las republicas liberadas con la disolución de la URSS.


En el ámbito económico el Canciller Kohl impulsó el fortalecimiento del exitoso modelo de economía social de mercado promoviendo la competencia como principio ordenador e instrumento impulsor del crecimiento y la estabilidad económica que fueron políticas que caracterizaron su gestión al frente de la Republica Federal de Alemania (RFA) y que contrastaban con el fracasado modelo socialista de planificación estatista centralizada impuesto por Moscú en la RDA, con pobres resultados económicos expresados en cifras que para el momento de la reunificación reflejaban un PIB per capital cerca de la mitad de el de la RFA, y una tasa de desempleo del doble de la de la RFA. 


Pero la obra de mayor alcance internacional lograda por el Canciller Kohl, lo constituyó su esfuerzo por una Europa unida al servicio de la paz, ya que en su gestión internacional siempre estuvo empeñado en la promoción de la paz en el continente sustentada en la libertad y la democracia como un mensaje al mundo frente a los horrores de la pasada guerra y el fracaso del socialismo real. Por ello la célebre sentencia que identifica su testamento político: " Queremos una Europa en paz. Una Europa lo suficientemente fuerte como para asegurar la paz en nuestro continente y para ser atractivo reclamo de paz para el resto del mundo."


Muy oportuno este mensaje de Kohl cuando reflexionamos ante las graves amenazas que confronta nuestra democracia y la paz en Venezuela, ya que el mismo nos llama a reconocer que no se puede hablar de paz si se conspira contra la libertad y la democracia. Y cuando los acontecimientos políticos que en Europa se derivaron de su esfuerzo por la unificación de Alemania señalan que la rebelión libertaria de los pueblos y su vocación democrática siempre triunfa frente a la opresión y el autoritarismo.

José Ignacio Moreno León
@caratula2000