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Petróleo en 2016: tocando fondo
La guerra declarada por Riad contra los esquistos es un intento de frenar su proyección geopolítica
La guerra en el mercado petrolero desatada por Arabia Saudita en la histórica reunión Opep celebrada el 27 de noviembre de 2014, ha generado un fuerte impacto en los países productores, los cuales han visto una buena parte de sus ingresos esfumarse -los países Opep han perdido más de 350 millardos de dólares. Recordemos que el crudo Brent cayó desde un precio puntual de 115 $/Bl en junio de 2014 hasta ubicarse por debajo de los 30 $/Bl a principios de enero de 2016, niveles no vistos desde hace 12 años. Mientras el precio promedio anual del Brent pasó desde 98,97 $/Bl en 2014 hasta 52,32 $/Bl en 2015.

No obstante, los pronósticos indican que la estrategia saudita de expulsar a los productores menos eficientes del mercado, y en concreto a los productores de esquistos de EEUU -que han agregado 5 millones de barriles diarios (MMBD) al mercado desde 2010-, empezará a mostrarse claramente victoriosa este año. Esto se traducirá en un movimiento lento -pero firme- de las variables fundamentales hacia un reequilibrio del mercado, lo cual se traducirá en la eclosión de los primeros brotes verdes en materia de recuperación de los precios y de la cuota de mercado de la OPEP a finales de este año.

La OPEP estima el crecimiento económico mundial en 3,4% en 2016, a pesar del mal desempeño de las economías emergentes, con China creciendo sólo 6,4%, y Brasil y Rusia en recesión. Esto llevará la demanda petrolera a incrementarse en 1,26 MMBD en 2016. El Departamento de Energía cifra el aumento en 1,4 MMBD. 

Por otra parte, la Opep estima que la oferta de los países No-Opep se contraerá en 0,66 MMBD en 2016, de los cuales 0,38 MMBD corresponderían a EEUU. Mientras el Departamento de Energía estima que el descenso de la oferta No-Opep se ubicará en 0,6 MMBD, de los cuales 0,4 MMBD corresponderán a EEUU.  Este es el primer descenso esperado en la oferta No-Opep en general, y de la producción de esquistos en EEUU en particular, desde 2008. 

Todo esto llevará a una reducción del exceso de oferta en el mercado desde 2 MMBD en 2015 hasta 0,7 MMBD para finales de 2016. A partir de estos datos, Citigroup estima que los precios del petróleo tocarán fondo en el primer semestre, y se recuperarán hasta alcanzar 60 $/Bl en el cuarto trimestre de 2016, lo cual hará que el precio promedio anual del Brent se ubique en 40 $/Bl en 2016. El Departamento de Energía ubica el Brent en 40 $/Bl y el WTI en 38 $/Bl en promedio para 2016. Reuters estima el Brent en 42,5 $/Bl y el WTI en 41 $/Bl. Bank of America calcula 46 $/Bl para el Brent y 45 $/Bl para el WTI. Société Générale estima el Brent en 42,5 $/Bl y WTI en 40,5 $/Bl. Goldman Sachs ubica el WTI en 40 $/Bl y Barclays en 37 $/Bl. Es decir, existe consenso en torno a 40 $/Bl.

Estos pronósticos toman en consideración el regreso de Irán al mercado, tras la implementación del Acuerdo Nuclear con el G-5+1 el pasado 16 de enero. El Departamento de Energía espera que aumente la producción en 0,3 MMBD en 2016 y 0,5 MMBD en 2017 debido a las necesidades de capital y tecnología, mientras el consenso apunta a 0,5 MMBD este año, y 0,5 MMBD en 2017.

Sólo existen cuatro eventos poco probables que pueden cambiar estos pronósticos. En primer lugar, una guerra directa entre Irán y Arabia Saudita, que ya se encuentran en lucha indirecta en diferentes tableros de Medio Oriente (desde Siria a Yemen). En Teherán -como en Moscú-, consideran que la guerra declarada por Riad contra los esquistos en EEUU, en realidad es un claro intento de frenar su proyección geopolítica. Hace un mes, Riad ejecutó al clérigo shiíta Nimr Baqr al-Nimr, lo cual desencadenó airadas protestas en Teherán que desembocaron en el asalto a la Embajada saudita y la ruptura de relaciones bilaterales. Ambos países producen 13 MMBD y una guerra pondría este suministro en riesgo, así como el tránsito por el Estrecho de Ormuz, lo cual haría rebotar drásticamente los precios.

En segundo lugar, que Venezuela logre el recorte de producción conjunto Opep-No Opep que ha venido auspiciado desde finales de 2014. En este sentido, el Ministro Eulogio del Pino ha iniciado en estos días una gira por Rusia, Arabia Saudita, Irán y Qatar. Sin embargo, no se espera un resultado positivo de sus gestiones, ya que Rusia constreñida por las sanciones, la crisis económica y con una producción que declinará en 0,1 MMBD en 2016 no desea recortes; Irán busca aumentar su producción al nivel pre-sanciones; mientras Arabia Saudita recortó el gasto público, aumentó en 40% la gasolina y hasta en 80% los servicios públicos, para mantener la estrategia en curso. Asimismo, el Príncipe heredero Mohamed bin Salman anunció sorpresivamente la posibilidad de sacar a bolsa parte de Saudi Aramco -que superaría el valor de Exxon o Chevron. Por si fuera poco, existe la citada desconfianza y rivalidad entre Moscú, Riad y Teherán.

En tercer lugar, tenemos una hipotética oleada de quiebras de productores de esquistos en EEUU que desplome el sector  -Citigroup, JPMorganChase y Wells Fargo ya han creado fondos de cierta cuantía para cubrir impagos de deuda- e impulse los precios hasta 80 $/Bl; y finalmente, una mayor desaceleración de la economía china que los deprima hasta los 20 $/Bl.

En definitiva, los pronósticos para 2016 nos muestran al petróleo tocando fondo e iniciando una recuperación gradual, con un techo a largo plazo entre 70 $/Bl y 80 $/Bl debido a la competencia del petróleo no convencional y la lucha contra el Cambio Climático. Miraflores debe aceptar este hecho e impulsar reformas en diálogo constructivo con la nueva Asamblea Nacional. ¿Y usted qué opina?

Kenneth Ramírez
Doctor en Ciencias Políticas, MBA en Energía e Internacionalista. Profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y Presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri).
@kenopina

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