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“El Proyecto Florida” muestra las dos caras del “sueño americano”

Con Willem Dafoe como actor principal, el elenco infantil se roba el show

Emen.- El Proyecto Florida” no es una cinta fácil, porque cuenta la historia de miles y miles de estadounidenses a quienes el denominado “sueño americano” no los ha tocado con su varita mágica. Ojo y no se trata de inmigrantes de otras latitudes que buscan una vida mejor, sino de los mismos gringos que deben luchar para sobrevivir en condiciones no muy idóneas que se digan.

La cinta dirigida por Sean Baker (autor del éxito en Sundance 2015, Tangerine), quien la escribió junto a Chris Bergoch, cuenta la historia de una niña precoz de seis años y su grupo de amigos, cuyas vacaciones de verano están colmadas de las maravillas de la niñez, las posibilidades y un sentido de aventura, mientras los adultos que los rodean luchan con los tiempos difíciles.

Orlando en Florida es una de las capitales vacacionales del mundo. Un paraíso soleado al que cada año acuden millones de turistas de todo el mundo, ansiosos por entregar sus ahorros para las vacaciones. Un reino mágico que preside innumerables parques temáticos, cenas show y centros turísticos, pero a unos pocos fuera de estos setenta kilómetros cuadrados llenos de magia, la historia es completamente diferente.

El co-escritor y productor Chris Bergoch a menudo viajaba por la autopista Irlo Bronson Memorial Highway, también conocida como la “ 192”, una de las arterias principales que te conduce al palpitante corazón de la economía de Florida, Walt Disney World. Rápidamente notó algunas de las condiciones de vida menos que mágicas en los alrededores de la puerta de entrada de Disney. Se sorprendió al descubrir que muchos de los moteles por los que pasaba no hospedaban turistas, sino familias.

Los moteles se alinean a ambos lados de la calle, muchos de ellos explotando la mística de Disney, impregnada de motivos de piratas y castillos. Hace una década estaban llenos de turistas. Todavía quedan vestigios de aquellos días, como los establecimientos que cobran 35 dólares por un viaje en helicóptero y las tiendas de souvenirs donde muchas camisetas pirateadas capitalizan a las últimas princesas populares. Después de que la economía colapsara y de que el flujo de turistas disminuyera, un nuevo tipo de visitante comenzó a aparecer en los hoteles: personas que habían perdido sus trabajos y no podían llegar a cubrir el pago inicial para un departamento.

Por su parte, Sean Baker siempre había sido un fanático de los cortos Our Gang, producidos por Hal Roach en los años 20 y 30: “Se centraban en los niños que durante la Gran Depresión vivían en la pobreza. Pero su situación económica era el telón de fondo de las aventuras humorísticas de los niños que, en realidad, era lo que conformaba el tema central de las historias”.

Al igual que con todas sus colaboraciones, la investigación era fundamental. Baker y Bergoch se sumergieron en el corazón de Kissimmee, FL y realizaron una cantidad de viajes de investigación al área en el transcurso de tres años, en los que se hospedaban en algunos de los moteles de la “ 192”.

Bergoch agregó que “la mayoría de las personas con las que hablamos no pudieron haber sido más generosas con su tiempo. Una luz positiva particular en nuestro viaje hacia un proyecto completamente corregido fue John Manning, quien trabajaba como gerente en uno de los moteles de la 192. Pero no era un administrador de oficinas. Se ensuciaba las manos. Usaba múltiples sombreros”.

“John respondió todas nuestras preguntas y dio una perspectiva única de la vida en los moteles. Era obvio que se preocupaba mucho por los ‘residentes’ y se encontraba en la difícil posición de ser una figura de autoridad en el ambiente a veces hostil. Nos encantó la idea de anclar la película con un individuo que sólo estaba haciendo su trabajo, que requiere ser jodido, pero con una cierta vulnerabilidad debajo de la superficie”, recordó Baker.

Elenco variado

Para encontrar un actor que pudiera dar vida a ese tipo duro, pero con sentimientos, Baker pensó en Willem Dafoe: “No me puedo imaginar a nadie más que a Willem para el papel de Bobby. No sólo su desempeño fue increíble, sino también estuvo dispuesto a experimentar y a ayudar a formar el personaje. Muchas de las escenas son con actores principiantes y no profesionales, y logró mezclarse con los rostros frescos, aunque sin dejar de establecer momentos con su dominio del arte”.

Si bien la historia evolucionó a partir del bosquejo original, la idea central de una niña pequeña en el contexto de la vida del motel se mantuvo. Para encontrar a la estrella, Baker y los demás realizaron sesiones de casting locales en Florida Central y sus alrededores durante meses.

El equipo comenzó a buscar activamente a sus actores principales a principios de 2016. Fue entonces cuando Brooklynn Prince, nativa de Florida, respondió a un anuncio local y obtuvo el papel principal de Moonee. Baker recalcó: “Estoy increíblemente agradecido de que Brooklynn Kimberly Prince se presentara para El proyecto Florida, ya que no sólo encarnó a Moonee, sino que elevó al personaje de las páginas aportándole su propio sentido de maravilla. Es una de las actrices más maravillosas que he conocido”.

Bergoch recordó que “en el momento en que entró en la habitación, recuerdo mirar a Sean y Shih-Ching que estaban a mi lado… tenían la misma expresión de asombro en sus ojos. Brooklynn era exactamente la misma Moonee que habíamos imaginado durante años, que cobraba vida ante nuestros ojos”.

Su coprotagonista, la novata Valeria Cotto, es un ejemplo del proceso de casting no convencional que Baker emplea: “Siempre uso algún tipo de casting callejero en mis películas y el descubrimiento del que más orgulloso me siento en esta película es Valeria Cotto. La vi a ella y a su madre una noche en un Target de Kissimmee. Valeria me llamó la atención por su vibrante cabello rojo. Le di mi tarjeta a su madre y oré para que me llamara para su hija hiciera una prueba. Lo hizo, Valeria estuvo maravillosa y el resto es historia”.

Mientras que Baker, Bergoch y sus colegas productores Shih-Ching Tsou y Kevin Chinoy realizaban las audiciones de los niños de toda la parte central de la Florida, era importante para el director contar con locales en la película. Resultó que Christopher Rivera vino a una prueba mientras vivía con su familia en uno de los moteles de la “192” y completó al último protagonista niño, el travieso Scooty.

Para el papel fundamental de Halley, la joven madre de Moonee, se convocó un casting a través de varias redes sociales. Fue allí donde Bria Vinaite llamó su atención: “Hubo algo muy diferente que diferenció a Bria de los miles de Instagrammers. Ella no se tenía fe. Híper despreocupada y extremadamente divertida, todos los mismos rasgos que teníamos en mente para el personaje de Halley. Sabía que tenía que hacerle una prueba”.

Bria Vinaite rememoró: “Recibí un mensaje de Sean en Instagram un día, en el que me decía que revisara mi correo electrónico sobre una oportunidad de filmar. El Instagram estaba colmado de fotografías de su perro ¡yo estaba súper confundida! Cuando finalmente hablamos y me di cuenta de que no era una broma, sentí una conexión con la historia y realmente esperaba obtener el papel. Cuando leí el guión por primera vez, lloré. Sentí una conexión con Halley. Ella es muy similar a mí en cuanto a personalidad, pero también es muy diferente. Fue una experiencia sumamente hermosa darle vida”.

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