• twitter
  • facebook
  • rss


diccionario de economía
 

ENERGÍA

  • Enviar por correo
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
Compartir en Facebook
Los negocios de Bariven: Mucha plata y poca luz
Con un sobreprecio de $403,7 millones, Bariven, filial de Pdvsa encargada de las compras nacionales e internacionales para la industria petrolera estatal, compró 17 unidades de generación en un mismo día, el 20 de febrero de 2010.

Los negocios de Bariven: Mucha plata y poca luz
(Creditos: Archivo)

27/09/2011 11:07:31 a.m.|César Batiz.-
El 17 de junio de este año sucedió el último gran apagón en el país, cuando buena parte del estado Zulia, entidad habitada por tres millones de personas, se quedó sin electricidad durante casi 36 horas. 

Pero aunque escapen a la notoriedad y se hayan convertido en un hecho común, en el resto de los estados de Venezuela, cada día ocurren contingencias técnicas que dejan sin luz a los ciudadanos de una nación donde desde el año 2003 las autoridades han anunciado, con mucha bulla y poca efectividad, 72 proyectos de generación eléctrica con una inversión estimada en $36 mil millones.

Durante el año 2001, debido a una fuerte sequía, la represa del Guri, la principal central de generación hidroeléctrica de Venezuela  (con capacidad de generación de 10 mil megavatios), llegó a sus niveles más bajos, una situación aún peor a la registrada en el año 2009. Pero pese a ello no se racionó la energía, lo que sí ocurre desde hace tres años.
En aquella ocasión los técnicos que laboraban para las empresas eléctricas del Estado y privadas realizaron una serie de sugerencias para la construcción de obras eléctricas que en principio fueron atendidas por el Gobierno nacional, aunque no ejecutadas. 

Miguel Lara, ingeniero que dirigió la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado Nacional, recuerda que la situación no empeoró debido al paro petrolero de diciembre de 2002  a febrero de 2003 y a la activación del sistema hidroeléctrico de Caruachi.



gran sobreprecio

Denuncias de corrupción
Precisamente desde mayo de 2003 data el reimpulso a un proyecto hidroeléctrico como el de La Vueltosa, a cargo de la empresa francesa Alstom, el cual al ser concluido solventaría el problema de generación eléctrica en los andes venezolano. 

Pero más que resolver el abastecimiento de energía para esa zona, esa obra ha provocado denuncias como la realizada por el fallecido diputado Luis Tascón en 2007, en contra del entonces viceministro de Energía Eléctrica y actual asesor de empresas del sector, Nervis Villalobos, quien firmó un anexo al contrato con la compañía gala, que a juicio del entonces miembro de la Asamblea Nacional, fue perjudicial para la República.

Tascón decía entonces que por cada año de atraso en la obra, cuya conclusión había sido ofrecida para 2007, "se pierden 45 millones de dólares que no se generan en electricidad y 20 millones de dólares en mantener operativa a Desurca (Desarrollo Eléctrico Uribante Caparo)",  encargada  del proyecto.

MW carísimo
Desde el reimpulso a La Vueltosa -aún sin ser terminada- a la fecha mucha agua y dólares han corrido alrededor del tema de la crisis eléctrica venezolana. 

Corpoelec, Pdvsa y Ministerio de Industrias Básicas y Minería (Mibam) han anunciado 72 proyectos desde 2003, algunos con fecha de conclusión en 2015, según consta en documentos oficiales generados en los últimos tres años e información publicada en la prensa, analizados por José Aguilar, ingeniero venezolano radicado en EEUU y especialista en el avalúo de instalaciones eléctricas en el mundo para aseguradoras internacionales.

Con ellos se generarían más de 19.000 megavatios (MW) adicionales a los 25.000 MW instalados actualmente, con una inversión de $36.000 millones, lo que significa un costo de $1,3 millones por  cada MW construido. En ese monto,  los proyectos estarían por encima del justiprecio internacional, estimado entre $700.000 y $1.000.000 por MW. 

Sin embargo, hasta la fecha solo existe constancia física de que se han sincronizado con el Sistema Eléctrico Nacional 1.979 MW de los ofrecidos por Corpoelec y 122 MW por parte de Pdvsa.

Aguilar asegura que en la actualidad, pese a que la capacidad instalada sea superior a los 25.000 MW, en realidad lo máximo que se está generando son 16.500 MW para una demanda casi cercana a ese tope, por lo que a diario la población venezolana soporta el racionamiento eléctrico. "Cuando se acaben las lluvias y llegue la sequía, el pueblo venezolano sufrirá las consecuencias de las obras que se dejaron de hacer desde el 2003 a la fecha", apunta el ingeniero.  
¿No has encontrado lo que buscas? Utiliza el buscador