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LABORAL

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El conflicto laboral se mantiene como la piedra de tranca de la productividad
A la larga lista de problemas que enfrentan las empresas, se suma la reducción de la jornada de trabajo, una norma que sin haber entrado en vigencia ya ha reportado una influencia negativa.

El conflicto laboral se mantiene como la piedra de tranca de la productividad
41% de las protestas que se dieron en el país en 2012 fueron por reclamos laborales (Creditos: Héctor Castillo)

06/02/2013 01:41:00 p.m.|Jesús Hurtado.- Que la conflictividad laboral vaya en aumento no es solo una sensación. De hecho, existen cifras que demuestran que en 2012 este tipo de protestas aumentaron 8% con respecto al año previo, lo que a decir de analistas y dirigentes gremiales ha incidido en la productividad y se ha convertido en otro de los muchos obstáculos que dificultan el repunte del sector empresarial.

En efecto, de acuerdo con el estudio que sobre el tema desarrolla el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social (Ovcs), en 2012 el asunto laboral fue responsable de 41% de todas las protestas registradas en el país, lo que significa que de las 5.483 que se reportaron el año pasado, 2.256 fueron protagonizadas por trabajadores.

Esto significa que durante cada uno de los 365 días de 2012 se llevaron a cabo seis protestas; un promedio que según el estudio se incrementó precisamente tras la promulgación de la nueva Ley Orgánica del Trabajo (LOT) en mayo pasado.

 
"Es uno de los mayores problemas que enfrenta la empresa en estos momentos", comenta Aurelio Concheso, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de Fedecámaras, quien aunque reconoce que no existen cifras concretas que permitan medir el impacto de la conflictividad en la producción y productividad, asegura que la repercusión es grave. 

Sin  embargo, dos datos permiten corroborar esta hipótesis. Según la encuesta de coyuntura de Conindustria, 51% de las empresas consultadas aseguraron que, al cierre del tercer trimestre de 2012, su producción estaba siendo afectada por problemas laborales, mientras que 53% dijo tener fallas de mano de obra calificada, situación emparentada con la caída de la inversión debido, entre otros factores, a la baja productividad.

Del mismo modo, la Cámara Venezolano Americana de Comercio e Industria (Venamcham)  asegura que los costos laborales y la situación sindical están entre los cinco factores que más afectan el desempeño económico de las empresas. 

Caso emblemático

Si bien son muchas las razones por las cuales la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) trabaja actualmente a un promedio cercano a 50% de su capacidad, el tema laboral es uno de los de mayor peso. 

Desde su nacionalización en 2007, Sidor ha tenido que aumentar su nómina en más de 9.000 trabajadores que pertenecían a compañías prestadoras de servicios (tercerizados). 

Pero debido a problemas de diversa índole (entre los que se cuentan conflictos sindicales, fallas gerenciales y, por supuesto, abultamiento de la nómina), la productividad cayó 72% entre 2007 y 2011, según los últimos datos oficiales disponibles. 

"Es verdad que son muchas las causas de las fallas en Sidor, pero en lo laboral, son muchos los problemas que no han tenido solución", señala José Luis Alcocer, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Similares (Sutiss), quien recuerda que desde la nacionalización se ha querido hacer directivos a los líderes sindicales para evitar que protesten contra la política interna de la acería. 

El abogado y especialista en derecho laboral Héctor Valecillos concuerda con esta idea y afirma que esta toma de control de las empresas públicas y privadas por parte de los trabajadores es una forma de intervención del Estado que interfiere con la productividad, al punto de llevar a la quiebra a firmas exitosas.  

Se disparó el ausentismo

En el marco de la conflictividad, el ausentismo viene ganando terreno como una de las aristas que mayores daños está causando a la producción y la productividad de las empresas; y aunque no existen estadísticas generales, algunas muestras permiten aproximarse al centro del problema.

Pablo Baraybar, presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea), afirma que el sector que representa podría incrementar hasta 14% su producción de no enfrentar las "constantes paralizaciones de plantas". 

"El ausentismo se ha disparado y de un  promedio de 3% que existe en la industria, alcanza ya entre 10% y 12%. Es claro que ello atenta contra cualquier intento de aumentar la producción", aseguró recientemente Baraybar. 

Pero hay casos peores. Según Félix Gastón, gerente general de Productos Efe, el mayor fabricante de helados del país, el ausentismo en la empresa ronda 25%, con el agravante de que en diciembre pasado un grupo de 80 trabajadores reportó ausentismo de 85% y cuatro empleados nunca se presentaron a su puesto de trabajo. 

Tanto Baraybar como Gastón señalan que aunque existen sobradas razones para calificar el despido, las causas no proceden porque las inspectorías del trabajo "no hacen nada". 

La industria automotriz es otro sector altamente afectado. De acuerdo con voceros del área, el ausentismo en algunas ensambladoras supera 20%, lo que unido a una década de inamovilidad ha provocado el disparo de los costos de producción. 

"Fabricamos menos con costos operativos en aumento. Eso lógicamente hace que la productividad se vea afectada", afirma por su parte Omar Bautista, presidente ejecutivo de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa), para quien la conflictividad es a todas luces uno de los obstáculos que ha incidido en la caída de 40% que experimentó el sector en los últimos cinco años.  

El tamaño no importa

Aunque es en las grandes empresas donde se aprecian con mayor fuerza los estragos que causa la conflictividad, los pequeños y medianos centros de trabajo también sufren los embates de este flagelo. 

"Esto viene aumentando rápidamente por las distintas interpretaciones que se han dado de la nueva Ley del Trabajo", afirma Concheso, quien estima que la productividad por trabajador es el aspecto más perjudicado por el ausentismo y la conflictividad,  que -a su juicio- podrían incrementarse con la entrada en vigencia de la reducción de la jornada laboral a cinco días a la semana.

"Las empresas pequeñas son las más propensas a enfrentar problemas para solventar la falta de personal que representan los dos días de descanso y continuos  que dictamina la nueva ley", dice Concheso, quien sin embargo afirma que aún falta mucho por plantear y resolver respecto a este complejo detalle legal.

De cualquier manera , y aun antes de la entrada en vigencia plena de la LOT, algunas pinceladas pueden dar una cierta idea de cómo quedará el cuadro terminado. 

Según una encuesta cualitativa sobre perspectivas económicas para este año realizada por Venamcham, 50% de los entrevistados dijo que el impacto en la productividad ha sido negativo y solo 1,1% afirmó haber percibido mejoras en este parámetro; un resultado poco alentador para una normativa que aún presenta más dudas que certezas. 

Algo no funciona

"Si la conflictividad laboral viene aumentando desde 2008 es porque los canales regulares no funcionan, lo que obliga a los trabajadores a utilizar mecanismos alternos para hacer valer sus derechos", asegura Froilán Barrios, coordinador del Frente Autónomo de Defensa del Salario y Seguridad Social (Fadess).
 
Comulgando con la idea de la inoperatividad del Ministerio del Trabajo para dar respuesta a pedidos de calificación de despido, Barrios asegura que la nueva LOT ha reforzado la impunidad como amparo para que trabajadores radicales atenten contra la estabilidad de las empresas. 

"Efe (helados) es una muestra de ello: hay trabajadores que no se presentan a sus puestos sin justificación alguna y aun así la empresa no puede despedirlos. Casos como este han aumentado con la nueva Ley del Trabajo", afirma Barrios. 

Servando Carbone, coordinador de la Unión Nacional de Trabajadores (Unete), va más allá. "Si un empleado no cumple debe ser sancionado, pero el Ministerio de Trabajo se ha convertido en un despacho que ampara esta corrupción", dice, al tiempo de recordar que esto mismo ocurre con los reclamos que realizan los trabajadores, con el agravante de que el mayor número de violaciones ocurre en el sector oficial.

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