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INDUSTRIA

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Gasolina venezolana genera red de negocios en la frontera
Diferencial cambiario y el precio subsidiado fomentan la extracción del combustible hacia Colombia, a pesar de las constantes medidas aplicadas por el Gobierno nacional para controlar el ilícito.

Gasolina venezolana genera red de negocios en la frontera
Varios negocios ilícitos rodean la comercialización de gasolina en Táchira (Creditos: Web)

08/06/2012 07:12:39 a.m.|Gabriela Iribarren.- Apúrese mamá, ya es tarde; hoy me toca poner gasolina, se va a formar la cola en la estación de servicio y vamos a llegar retrasados a San Cristóbal".

Cada dos días, Jairo -quien trabaja llevando encargos desde San Antonio del Táchira a Rubio y a San Cristóbal- carga el tanque de su vehículo con los 52 litros que le permiten surtir en su camioneta desde que -hace casi un año- el Gobierno implementó el Plan de Abastecimiento de Combustible en la entidad andina.

"Acá -en Táchira- todos tenemos que tener el chip o TAG en el vehículo; si no lo tienes o te pasas del cupo, debes rebuscar la gasolina con un amigo que tenga guardada en su casa o con un bombero que te la venda bajo cuerda".

El caso de Jairo es sólo uno de los 400.000 que componen el parque automotor del estado Táchira, donde el Ministerio de Energía y Petróleo (Menpet) implementó un sistema de suministro de combustible para minimizar el contrabando de extracción de gasolina hacia Colombia.

No es para nadie un secreto el que los venezolanos nos movilizamos con la gasolina más económica del mundo.
Apenas pagamos Bs. 0,097 por el litro del combustible; esto significa que para llenar el tanque de una camioneta de doble tracción no gastamos ni siquiera Bs. 8.

Nuestros vecinos colombianos deben pagar para surtir el mismo tipo de vehículo la cantidad de Bs. 160, pues en su país ellos cancelan Bs. 20,18 (4.036 pesos) por cada litro de combustible.

Esto evidencia que el precio de nuestra gasolina se vuelve sumamente llamativo para la gente que vive en las zonas fronterizas, entre ellas en Cúcuta, ciudad colombiana que cuenta con dos salidas hacia Venezuela: una por San Antonio y la otra por Ureña.

En toda esta zona reina un ambiente de constante intercambio en el que uno de los productos más codiciados por los colombianos es la gasolina. Hay dos buenas razones para ello: el diferencial cambiario (un peso equivale a Bs. 0,195) y el bajo precio de la gasolina nacional, que es subsidiada por el Gobierno.

Al pararse en cualquiera de los dos puentes que separan a Cúcuta de Venezuela se observa mucho movimiento. Motos van y vienen en cuestión de minutos; igual ocurre con los bicicleteros, carros particulares, taxis y otro tipo de vehículos; muchos de ellos aprovechan para hacer negocios con la gasolina.

"Esta es una actividad ilegal que se ha establecido con mucha popularidad entre la gente de la frontera; lo han considerado hasta un modus vivendi entre ellos", dijo el teniente Wilmer Alarcón, comandante del Destacamento de Fronteras No. 11, quien destacó que "son gente inescrupulosa que lo que hacen es beneficiarse del subsidio al combustible y no lo usan para sus actividades diarias o laborales y lo que hacen es comercializar, cuando el comercio de combustible es una actividad que está restringida sólo a la empresa Petróleos de Venezuela".

Dinero fácil
Con sólo pasar el río Táchira, al llegar a Cúcuta, el precio de nuestra gasolina se dispara en cuestión de cinco minutos y se ubica entre Bs. 4,50 y Bs. 6 el litro. 

Una pimpina de 20 litros de combustible se vende entre Bs. 100 y Bs. 120.

El equipo reporteril de Emen atravesó la frontera y constató que al entrar a Cúcuta se observan cientos de puestos buhoneriles apostados a ambas márgenes de la vía, en los que se vende gasolina al precio antes indicado, en lo que se convierte en una especie de puja entre los informales.

Los comerciantes exhiben abiertamente sus envases plásticos llenos del combustible y cuentan con mangueras para surtir en el sitio a los compradores.

En la medida en que se va entrando más a la ciudad, encontramos menos puestos, pero no llegan a desaparecer.  

"Esta gasolina me la vendieron unos carros que vinieron de Venezuela; yo les pongo la manguera, les saco el combustible y luego lo revendo", dijo un vendedor ambulante que estaba ubicado en La Parada, justo en la frontera. 

"A veces viene el mismo carro dos y tres veces en el mismo día y me vende la gasolina que tiene en el tanque, que generalmente está lleno; no tengo idea de cómo hace para volver a surtir, porque allá -en Táchira- la venden racionada y los carros tienen un chip", agregó.

Los conductores de la población de Cúcuta aprovechan este mercado informal y suelen surtirse en estos puntos. "Me sale mucho más barato que comprar en una estación de servicio local", dijo un conductor que estaba comprando 20 litros en uno de estos puestos. 

La otra opción que tienen los colombianos para conseguir gasolina barata es acudir a las llamadas "estaciones de servicio internacionales". Hay una en San Antonio y otra en Ureña. 
 
"Éstas no tienen sistema automatizado y pueden surtirse -cada dos días- hasta con 40 litros los carros con placa extranjera". En estas estaciones el litro de gasolina se vende a Bs. 2,40; "sigue siendo más barata que la colombiana, pero más cara que la de acá; estas bombas tienen mucha demanda, siempre hay cola".

"Vengo cada tres días; trabajo pirateando, por eso vale la pena hacer la cola de tres horas para poner 40 litros; acá el tanque me sale en 19.500 pesos, en cambio en Colombia pagaría como 50 mil", dijo Gonzalo Rojas, quien vive en Villa del Rosario.

Métodos caseros
Alarcón descarta que este contrabando fronterizo de combustible se efectúe a grandes niveles o esté manejado por grupos organizados. "Hoy día no hay posibilidades de que un vehículo tipo gandola pase directo para allá (Colombia); si eso pasa, sería un gran descontrol e implicaría a muchos funcionarios", dijo.

Informó que desde que se implementó el sistema de uso de chips, el contrabando de extracción de combustible hacia Colombia se ha reducido considerablemente. Asegura que, al utilizarse un modus operandi casero o buhoneril, es difícil conocer la cantidad de combustible que se va por los caminos verdes hacia el vecino país.

Otros métodos más usados para negociar con la gasolina son:
- Reventa del cupo. "Hay personas que aprovechan el cupo según el vehículo que poseen; usan 5 ó 10 litros y el resto lo venden a mejor precio al pasar la frontera".

- Venta de vehículos venezolanos en Colombia. Según Alarcón, en Cúcuta hay unos 25 mil vehículos de placa venezolana que están en propiedad de colombianos. "Ellos tienen poderes o autorizaciones y pueden echar gasolina al precio oficial porque tienen el chip; cuando detectamos que estos vehículos son usados para contrabandear combustible le abrimos expediente, los retenemos y enviamos el expediente a Pdvsa para que ellos estudien el caso y decidan, si les van a quitar el chip o reducir el cupo".

Control permanente
El jefe del Estado Mayor del Core 1, coronel Alexis Espinal Fernández, manifestó que la Guardia Nacional siempre ha tenido el norte de erradicar el contrabando de combustible. "Las cifras en cuanto a retención de vehículos han disminuido; ya no vemos tantas personas utilizando tanques adaptados, porque saben que son sancionados penalmente". 

Insistió en que las cifras de ilícitos detectados han disminuido, "lo que indica que ha bajado el contrabando de combustible".


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