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“El país tiene un déficit de más de 1.000 estaciones de servicio”
El economista Víctor Álvarez propone que Pdvsa licite la construcción y operación de las bombas, en las cuales debe haber espacio para la economía comunal y privada

Proponen que Pdvsa licite la construcción y operación de las bombas
Proponen que Pdvsa licite la construcción y operación de las bombas (Créditos: Reuters)

20-01-2016 09:42:00 p.m. | Erika Hidalgo López.-
Venezuela tiene un déficit de más de 1.000 estaciones de servicio, asegura el economista Víctor Álvarez, para quien esa realidad evidencia la inexistencia de inversiones en el negocio, además del deterioro en la calidad del servicio, que a decir del analista, no es un secreto para nadie.

Estima que para generar incentivos de inversión en el sector, el Gobierno debe sacar a concurso o licitar la construcción de 100 bombas de servicios cada año, hasta completar la meta de las 1.000.

El 50% de las estaciones deben ser entregadas a la economía comunal y el otro 50% al sector privado. Si la economía comunal demuestra que es capaz de mantener las estaciones en mejores condiciones que las de capital privado, el siguiente año la proporción cambiaría: 60% para la economía comunal y 40% para los privados, o al revés”, detalla el analista.

A juicio de Álvarez la iniciativa debe pasar necesariamente por la sinceración de los importes de los combustibles, entre el primer y segundo año de aplicada le medida. Con estos recursos se apalancarían las inversiones de las estaciones de servicio que deberían ser duales (gasolina-gas natural).

El abanico de posibilidades para los concursos o licitaciones tendría que ser bajo esquemas variables, toda vez que las economías comunales no podrían contar con músculo financiero para emprender la tarea desde la construcción, señala el especialista.

“Aquí habrían modelos desde la construcción de la estación por parte de Pdvsa, hasta la entrega en concesión a las comunas. Las licitaciones a privados podrían ir desde la construcción y operación, con la totalidad de la inversión, hasta un cofinanciamiento donde el sector privado pone recursos y también Pdvsa. O simplemente la operación de la bomba de servicio”, comenta.

Las modalidades o esquemas para llamar a concurso a privados deberá considerar el mejor y mayor ofrecimiento en términos de desembolsos, donde la estatal petrolera erogue una mínima o ninguna inversión, precisa Álvarez.

En el caso de las economías comunales el analista sostiene que pudiera normarse a través de Ley de Concesiones, donde se haga un aparte para el tema de las estaciones de servicios.

La normativa legal otorgaría a las comunas la operación de la bomba, o la venta del activo, o incluso crear una nueva forma de propiedad social en la que, por ejemplo, un consejo de trabajadores se convierta en propietario de la estación. “Todo amarrado a los fondos que se crearán con los recursos de las ventas de los combustibles”, explica el ponente.

Álvarez insiste en que la baja rentabilidad que tiene operar una concesión de este tipo, ha generado la desinversión en el sector, que, como todo, puede ser revertida con un pull de políticas acertadas y bien aplicadas, comenta.

Está, además, convencido que una vez ajustado el valor de los carburantes, se creará un incentivo para atraer capitales y desembolsos al sector. Considera que si la experiencia del primer año de ajuste es positiva y se convierte en un beneficio colectivo, el impacto negativo de diluirá.

Según cifras oficiales reseñadas en el Informe de Gestión de Pdvsa 2014, existen 1.691 estaciones de servicio a escala nacional, mientras que de Gas Natural Vehicular solo 333 puntos de expendio. Álvarez considera que los puntos para servir Gas Natural Vehicular son más que insuficientes en la actualidad, por lo que es preciso que en el plan de construcción de los 1.000 expendios de gasolina se instale al menos un punto de despacho de GNV.

De esta forma, con un diferencial sustantivo de precios entre el carburante de 95 y 91 octanos, y otro significativo entre la gasolina de 91 octanos y el GNV, es posible migrar a los consumidores a las opciones más económicas.

Para el Ejecutivo nacional este sería el fin último del ajuste en el mercado interno, además de la liberación de barriles de combustible para la exportación, que generarían ingresos en divisas al país.

Mayor consumo

Las distorsiones generadas por el “ridículo” subsidio a los combustibles en el país han sido perniciosas, insistió en reiteradas oportunidades el expresidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, quien calificó a Venezuela como un “país ocho cilindros”.

Según Ramírez, los venezolanos iniciaron una carrera de alto consumo de gasolina que elevó los indicadores internos en cosa de una década, al pasar de 477.000 barriles por día en 2003 a cerca de 700.000 en la actualidad.

El crecimiento en la demanda de combustibles en el país fue robando barriles a la exportación y elevando el número de vehículos en el parque automotor. Mientras el sistema de transporte público se fue sumiendo en un continuo y vertiginoso deterioro.

Otra de las distorsiones que debe corregir el nuevo esquema tarifario, es la creación de un sistema de transporte público eficiente y moderno, destinado no lo solo a los sectores de menores recursos, sino a incentivar su utilización a escala social y reducir más el consumo de gasolina de alto octanaje.


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